Distribución / Catálogo
La Sombra del Iceberg
John G. Morris, amigo personal de Robert Capa —es una de las cinco personas vivas que le conocieron—. Fue el primer editor ejecutivo de la Agencia Magnum, que fundóCapa junto a otros fotógrafos en 1947.
Richard Whelan, biógrafo oficial y albacea de la obra de Robert Capa. Es el más firme defensor de la veracidad de la mítica imagen. Fue la voz de Cornell Capa, el hermano del fotógrafo, que había cambiado su apellido Friedmann por el de Capa; creó en los años sesenta el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York paraconservar y proteger su obra. Cornell falleció unos meses después de Whelan, a los 90 años.
Irme Schaber, biógrafa y máxima experta en la obra de Gerda Taro.
Yuka Yamaji, directora del Departamento de Fotografía de la casa de subastas Christie’s (Londres).
Patrick Jeudy, cineasta, admirador de la vida y obra de Capa y autor, entre otros, del documental Robert Capa, l’homme qui voulait croire a sa légende. Ha sido perseguido y censurado por el entorno oficial que rodea la obra de Capa por cuestionarse la veracidad de la fotografía.
Michel Lefebvre, periodista del prestigioso diario Le Monde, coleccionista y experto en la Guerra Civil Española y en la obra de Capa.
Basilio Martín Patino, cineasta, Premio Nacional de Cinematografía, creador de una obra que navega entre la verdad y la ficción. Gran admirador de la obra de Robert Capa y autor de un anuncio publicitario para televisión en los años setenta, en el que puso en movimiento al miliciano muerto.
Octavi y Sergi Centelles, hijos del célebre fotoperiodista Agustí Centelles (1909-1985), considerado ‘el Capa español’, y coetáneo del mítico fotógrafo.
Pepe Baeza, editor gráfico del diario ‘La Vanguardia’ (Barcelona), uno de los de mayor tirada del país.
Empar Borrell, sobrina de Federico Borrell Taino.
Orestes Brotons, hijo de Mario Brotons, el historiador que en 1995 (murió poco después) lanzó la noticia bomba de que el miliciano de la fotografía era en realidad Federico Borrell ‘Taino’.
Fernando Verdú, forense del Departamento de Medicina Legal y Forense de la Universidad de Valencia.
Enric Marco, astrofísico de la Universidad de Valencia.
Josep V. Monzó, conservador jefe de Fotografía del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), uno de los museos pioneros en España en la creación de una colección fotográfica.
Manuel Illanes, teniente coronel geodesta.
Lola Garrido, una de las mayores coleccionistas de fotografía de España. Entre sus más de mil piezas, posee una copia de El miliciano muerto.













